Banderas, banderolas y banderines inundan cualquier tipo de fiesta que se precie, y es que es indudable el protagonismo que tienen este tipo de productos en cualquier celebración. Y todo ello tiene una explicación: a las personas nos gusta vernos involucradas en un grupo, sentirnos parte de un todo, y las banderas y banderines son un símbolo de identidad de cualquier agrupación.

Las banderas municipales

Pero no solo cada agrupación tiene su propia bandera y sus lonas colocadas estratégicamente en el punto más céntrico de la fiesta para que la gente pueda admirar su trabajo, sino que los municipios a los que se rinde homenaje también se encargan de izar las principales banderas (la bandera del municipio, la de la comunidad autónoma, la del país y, en ocasiones, también la europea) para anunciar a todos los visitantes que ese pueblo se encuentra de celebración.

Los banderines en las fiestas

Pero no solo son las banderas institucionales las auténticas protagonistas de las fiestas, ya que tienen una especial importancia pero no debemos dejar de lado aquellos elementos como las banderas de mástil que nos pueden deleitar en los diferentes actos de unas fiestas y también, de paso, anunciar aquellas marcas que deseen tener una especial notoriedad y patrocinar determinados actos. Además, si estamos hablando de ferias en las que se exponen diferentes carpas para aumentar la visibilidad de los negocios que en ella se exponen, tienen una importancia especial los display publicitarios. Estos elementos que se pueden dejar de pie al lado de un stand son capaces de transmitir toda la información necesaria acerca de un evento o una marca, y de este modo transportarlos, guardarlos y montarlos de la forma más fácil posible.

Son importantes nuestras fiestas pero también lo son aquellos elementos que nos ayudan a darles mayor visibilidad y que dejen a sus visitantes eclipsados ante tanto elemento decorativo e informativo.